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domingo, 28 de noviembre de 2010

Thanksgiving y Navidad en Teutonia Parte II: Celebrando la Vida

Un fin de semana muy movidito. El sábado a celebrarle un éxito a una compatriota, acompañándola en su Vernissage, en su exposición de piezas de joyería. Luego corriendito a casa de mi alta pana puertorriqueña, quien celebra y me invita, todos los años a Thanksgiving en su casa con un pavo gigantesco y delicioso, además de una bacanal de alcohol y otros platos exquisitos, mezcla de la herencia isleña y las importaciones gringas. Siempre la pasamos muy bien, siempre abusamos de la exagerada cantidad de comida y bebida, y siempre, ante la vista de algunos teutones escépticos, celebramos la vida a punta de baile, gritos, risas y algunos desparpajos. Es la manera latina de ver la vida, de celebrar.
Hoy, para celebrar el primer Adviento, fuimos invitados a casa de una amiga española, quien preparó un concierto navideño exquisito. Primero se lucieron nuestros hijos: piano, guitarra, flauta, violín y cuerno. Mi niño me enorgulleció tocando "Noche de Paz" al piano, muy improvisadamente y sin haber practicado mucho...Luego, procedieron a tocar nuestra anfitriona y algunas de sus amistades: con piano, clarinete y flauta nos regalaron hermosas piezas de Mozart, Schumann, Musorsky, Gossec y Chopin. Todo acompañado con café, torta, té, galletitas, etc. y un relajado ambiente civilizado y alemán. Mi amiga casi me hace llorar con su oratoria introductoria, porque esta brava mujer está apenas recuperándose de una ardua lucha contra el cáncer, y al refugiarse en su música, al regresar a ella y utilizarla en su recuperación espiritual, la convirtió en una ofrenda a la vida.
Hoy celebramos con ella el milagro diario de nuestra existencia, de nuestra fé. De la fuerza de uno y de todos. De la importancia de la familia y los amigos en nuestras vidas, del significado verdadero de estos dias de celebración y júbilo. Gracias a mis amigas que este fin de semana compartieron tanta vida conmigo. En algarabía, y en paz, en caos y en orden...Las quiero mucho.
Gracias... al Universo.
Y aquí les dejo un video de un chico muy talentoso tocando unos de mis valses favoritos de Chopin, una pieza que fué parte del concierto de hoy...


ver también: Amazonia en la Teutonia

miércoles, 3 de marzo de 2010

Carta Abierta a mis Ángeles de la Guarda


Sumándole mas bendiciones a la lista anterior.

Por alguna razón que ignoro la vida me ha bendecido con una serie de seres que, ubicados en distintos puntos del planeta, y a pesar de tener sus propios dramas y comedias de las cuales hacerse cargo, están allí para darme una palmadita en el hombro, un regaño, un abrazo cibernético, un te quiero, un pa' lante, un no te rindas, un lo haz hecho bien, etc. Caricias para el espíritu, masajitos para el alma.
Cuatro. Ayer traté de evadir tu ayuda angel Miguel, cuando pretendí cambiar el curso de nuestra conversa, pero tu insististe en mantenerme focused, quiero que sepas que tus palabras no fueron a dar al limbo. Hoy brillan el sol y mi corazoncito, y el de mi principito, y el de mi amor. Vacaciones en algún rincón del mundo para tres por dos semanas sin demasiado lujo: 4.500 Euros. Ver tu rostro frente a mi a través de esta pantalla: NO TIENE PRECIO. Gracias al invertor de Skype, valga la propagandita: hacer cheque a favor de la Señorita Cometa, please.
Cinco. Mi angelita Ontokita se la pasa sacándome la cabeza de la arena y no me permite olvidarme de mí. Se la pasa echándole comidita al fuego de mi artista incrédula, le dá pataditas suaves a mi innere Schweinehund (algo asi como mi cochina-procrastinadora-interna), insiste en que me vea en el espejo y me guste a mi misma aunque a mí me den ganas de correr. Aquí le vá la propaganda a Facebook: que me haría yo sin ti?
Seis. Recién llamó la angelita Patilú. Se desborda de energía y no tiene ni tiempo para respirar, pero se toma un minuto para controlar que yo sí esté respirando. Gracias a la Telecom o será que cambiamos de proveedor?
Siete. Mi angel Capsulín es insólito: él es mas hiperactivo que Patilú, eso si. El tiene como 800 responsabilidades y media, 789 hobbies, y aún asi se toma el tiempo de leerme y hacerme un cariñito! Además me hace reír a diario con sus mensajitos en línea y sus maravillosas fotos. Capsulín domina además el arte de reírse de sí mismo perfectamente! Tengo tanto que aprender de Capsulín!
Aqui los agradecimientos a Internet, Facebook, Telecom, Twitter, Messenger, Yahoo, Google, Blogger, pero por sobre todo a mis ángeles para que sigan allí velando por mí. Los amo infinitamente.
Ocho. El resto de mis ángeles que no se moleste si no hago mención directa hoy y aquí, pero sepan que también agradezco su presencia y que les tiraré flores en algún otro momento.

domingo, 28 de febrero de 2010

Contando Bendiciones


Uno. Cuando abro los ojos te veo a mi lado y respiras profundo. En tu cara arruguitas pequeñitas alrededor de los ojos me dicen que ya no eres el muchachito que una vez conocí en Cornell y que me conquistó con sólo amarme de veras, por primera vez amor del de verdad. Miro hacia el techo y en el camino encuentro las orquídeas blancas floreciendo a borbotones del tallo que parece culebrita verde y zas! me encuentro con el cristal colgado de la ventana que lanza pepitas de arcoiris alrededor de las paredes hasta que tropiezan con las orquídeas lila que tengo en la cómoda frente a mí, también en plena flor. Dos. Tres metros más abajo descansas explayado sobre tu camita con un pié descalzo y el otro cubierto por una media azul. Te dió calor a medianoche y como te sofocas te quitas el pantalón y media camisa del piyama. Pareces un angelito, pero al despertar te saldrán los cachitos apenas te diga que vayas a lavarte los dientes. Los cachitos irán creciendo a medida que transcurra el día, pero cuando me abraces y me digas que me quieres más allá del universo, sólo podré ver tus alitas. Tres. Las paredes calentitas en invierno, tan fresquitas en verano. Los deditos de mi principito recorriendo el teclado del piano mientras yo escribo estas palabras, un rayo de sol solitario que se coló por entre 10 Km. de nubes para aterrizar en mi sien y recordarme que el cielo es azul aunque yo no lo pueda ver hoy. La tertulia improvisada de anoche con amigas del alma que alimentan el espíritu a risotada limpia. Alrededor del mundo, una, dos, tres, muchas almas que al pensar en uno sonríen y aman por una fracción de segundo a este ser que soy. Agradecida.
Hoy y mañana, agradecida.