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martes, 23 de noviembre de 2010

"No Corras Tanto"


Un dia de octubre de 1985 (vísperas de la visita del Papa Juan Pablo II a Venezuela):
"Mira mamá, no me interesa que chilles y me llames hereje, no voy a ir a misa, además esa payasada del Papa me tiene verde! Se han gastado no sé cuantos millones en maquillar la ciudad, pusieron al niñito ese y que a cantarle no sé qué, y viste el cáliz ese de oro puro con piedras preciosas que le regalaron? debe pesar como 3 kilos! Te imaginas cuantos indios murieron a manos de garimpeiros criollos para sacar ese oro del Amazonas? cuantos rios contaminaron y cuantos árboles talaron de nuestras selvas? Sabes cuantos niños podrían alimentarse con el dineral que se han gastado en este circo religioso? Además, el cura de la iglesia de la esquina me cae mal, yo creo que el tipo es pederasta, tu misma me dijiste que te caían mal las monjas de tu cole cuando eras niña...yo no las soporto, y me revienta que la iglesia les niegue el derecho al sacerdocio y las relegue a ser cachifas de cura, mucamas de iglesia! Son una cuerda de hipócritas! Te digo, pan y circo. No voy y no voy! Y no voy!"
" Ave María Purísima! muchacha! que no te oigan los vecinos! que horror! hija, eres una hereje! como vas a decir esas cosas?!"
Desde entonces soy una ex-católica-quasi-tutta-panteísta y solo voy a las iglesias cuando hay un ritual que celebrar: bautizo, matrimonio, comunión, funeral...y eso porque sigo creyendo en la fuerza del ritual de la tribu a la que pertenezco. El ritual nos une, allí en esa iglesia olorosa a incienso y esa unión y esa pertenencia siguen siendo importantes para mí. También las visito cuando estoy de viaje, por su valor arquitectónico...Pero a partir de mi renuncia, cuando decidí no ir mas a la misa dominical, comenzó mi búsqueda por el camino propio, no el que mis bisabuelos, abuelos, padres decidieron por mi.

Siempre ávida lectora de lo que se me atraviesa, comencé a interesarme por otras muchas religiones y decidí tomar de cada una lo que mejor me pareció. Comencé a interesarme por la meditación y la contemplación de la naturaleza. Decidí seguir creyendo en Dios, como parte del universo y de todo lo que nos rodea, y me pareció que podía comunicarme mejor con esa fuerza todapoderosa cada vez que subía mi querido cerro Àvila, rodeada de eucaliptos pisando esa tierra roja. También soy fiel creyente de La Fuerza que proteje a los Jedi en la Guerra de las Galaxias...y de las poderosas Runas, el I Ching, la magia blanca, la luna y las estrellas, el Tarot y las hadas madrinas, a la final todo es dios y dios es todo. Dios es ella, y ella es él. Somos.

Como hace la ballena en el mar para alimentarse, yo tragaba y tragaba agua (conocimiento), para quedarme tan solo con los pedacitos que me interesaban (plancton y krill) entre las barbas de mis fauces, escupiéndo el resto inservible. Sigo haciéndolo.

Mi esposo dice que soy de terror. El es ateo, pero dice que yo soy terrible porque me he construido una religión de conveniencia. Es verdad, a mi me sirve bien. Porque en vez de ir a misa y confesar pecados (?!) que serían absueltos con la hipocresía de unas oraciones prefabricadas para quedar libre de seguir pecando hasta la próxima confesión, yo vivo fiel a mis convicciones basadas en la paz, el amor y la justicia, que son inquebrantables.

Las respuestas no están escritas en ninguna parte. Las palabras, por muy "sagradas" que sean, no son sino la interpretación de "hombres" (que casualidad, ninguna mujer) que la acomodaron a SU conveniencia. Las respuestas solo pueden ser halladas dentro de nosotr@s mism@s. Pero para eso nos debemos un pausa en esta vida acelerada, marcada por nuestros relojes, citas, deberes.

Pausa, respira, da un paseo...Siéntate a contemplar la naturaleza que te rodea, o a la gente que pasa apurada como hormiguita, escucha el caos, detente.
Es entonces cuando aparecen las respuestas que buscamos.

Esa es la invitación que hace este maravilloso corto animado que me encontré hoy y que comparto con mis 9 fieles lectores. Es una animación con arena de César Díaz Meléndez (2009). Estimo que tiene un alto valor artístico, además del valor de su mensaje:

"Te crees que estás de paso y que de nada queda huella. No olvides que eres un mensaje en una botella. Para! No corras tanto. Es a tí mismo al que estás buscando..." (música: El Combolinga)

Que La Fuerza esté con Uds. ;)



Ver también: Mi Baúl Damnificado

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Nuestro Oscuro Pasajero


Hace un par de noches me acosté tardísimo viendo una mini serie cuyas dos partes me tuvieron 3 horas y media clavada frente al televisor. Se trataba de Pío XII,  Papa número 260, quien reinó en el Vaticano desde 1939 hasta su muerte en 1958. Si bien condenó cualquier forma de totalitarismo, mantuvo desde un punto de vista político cierta neutralidad que le costó muchas críticas al no pronunciarse abiertamente en contra de Hitler y sus desmanes diabólicos. Sin embargo, el Vaticano se hizo cargo de muchos judíos y sus familias durante el sitio alemán a Roma, brindándoles refugio en todos sus claustros e instituciones y medió, aunque no de forma pública, entre la comunidad italiana judía y sus perseguidores tratando de paliar las consecuencias de la barbarie nazi. Fueron miles de judíos quienes salvaron sus vidas gracias también a actas de bautismo falsificadas que les fueron otorgadas siguiendo las órdenes directas de Pio XII.
Pero ese no es el motivo principal de mi entrada de hoy. Vivo en Teutonia desde hace 12 años y no deja de sorprenderme la cantidad de documentales y películas sobre la Segunda Guerra Mundial (SGM) que con una frecuencia extrema se transmiten en la TV alemana. Me imagino que no sólo para educar e ilustrar ese oscuro capítulo de su historia, sino para evitar que se les olvide.
Yo lloro como una Magdalena cada vez que veo una de esas películas. La única que no me ha hecho llorar es "Inglorious Basterds" de Tarantino, y eso porque es ficticia y al final matan a casi todos los malos de la película. Pero empezando con la Lista de Schindler, aquella serie sobre el Holocausto, y todas las otras pelis y documentales que he visto al respecto desde que tengo uso de razón me han llevado a un llanto super doloroso que me hace preguntarme de que está hecho el ser humano y cómo puede llegar a ser tan monstruoso y maligno. Yo lloro tanto que me pregunto también si fuí judía en mi vida pasada, porque esas historias me estremecen y conmueven hasta el tuétano.
Asi que volviendo a la pregunta sobre el ser humano...Sí, todos llevamos, como dice Dexter, mi antihéroe favorito, a nuestro oscuro pasajero dentro, pero qué hace que el monstruo logre eliminar nuestra luz? Cómo puede un pueblo seguir a un enajenado mental en su obsesión por destruir, odiar, vilipendiar, humillar, asesinar a otro pueblo entero? En qué momento la maldad anula a la razón?
La envida, el resentimiento y la maldad embrutecen y aniquilan el alma. Para muestra, las dictaduras a través de la historia. Lo que me hace preguntarme también: es que nadie aprende de la historia?
La maldad es como el cáncer, se devora a sus víctimas desde adentro. La diferencia es que la maldad puede ser vencida al prender la luz de la razón, y eso es prerrogativa del enfermo. El cáncer no conoce de de razones.
También me sorprende la actitud de los que se niegan a involucrarse asumiendo un lado de la lucha. En mi país los llaman NINIS. No están ni con dios ni con el diablo, dicen. Pero para mi, hace rato que sellaron su pacto con el lado oscuro porque se niegan a encender la luz.
Dónde se esconde el heroísmo? Dónde están los "cojones"? el coraje? Serán producto de la razón? Nacemos buenos, malos, ninis? Podemos cambiar de bando con un corto circuito cerebral? Les dejo un corto animado que encontré que ilustra mi post de hoy, sin sangre pero con moraleja. Que lo disfruten:



Sebastian's Voodoo (2008), de Joaquin Baldwin, director y animador Paraguayo ganador del Annie Award
Ha recibido alrededor de 50 premios internacionales por sus filmes animados.

viernes, 29 de octubre de 2010

Del Miedo


Todos le tememos a algo. Puede que sea un miedo racional, como el que sentimos ante una amenaza real, como cuando nuestra vida se encuentra en peligro y nuestro organismo trata de responder rápida y eficazmente, por aquello del instinto de supervivencia. Huir o padecer. Defenderse o perecer. Lamentablemente existen también muchos miedos irracionales, como las fobias, aunque éstas se originan usualmente de traumas, o son producto de cuadros neurológicos y/o sicológicos que afectan en mayor o menor escala a quienes las padecen.
También  hay miedos que pueden ser parte del carácter de una persona y que se han alimentado de nuestras experiencias durante  nuestras vidas.
Todos los miedos suelen atraparnos en estados de parálisis conciente o inconsciente, que lejos de ayudarnos en algo, o salvarnos de algo, sólo impiden o dificultan nuestro desempeño a niveles social, laboral, cultural y personal.
Los últimos, aquellos miedos que forman parte de nuestro "ser" consisten en prisiones y trampas que nos hacemos nosotros mismos para no florecer como una rosa bajo el sol, mostrando nuestros hermosos pétalos, pero también nuestras espinas. Por eso deberíamos enfrentarlos siempre, espada en mano, además deberían ser los más fáciles de derrotar. No hay peor enemigo que el que dentro de uno habita y mas si uno lo deja hacer lo que le dé la gana.
Aquí les dejo el corto animado que quisiera compartir hoy, "Angst" (miedo, en alemán) de Emiel Penders (2007). Una corta tragicomedia con final feliz que ilustra a la perfección como nuestros miedos nos esclavizan, y como el coraje y el amor pueden ayudarnos a vencerlos. Que lo disfruten.

domingo, 24 de octubre de 2010

Una Verdadera Bruja


Las hermanas Fox, fueron las fundadoras del movimiento espiritista en Estados Unidos a mediados del siglo diecinueve. Al parecer, cuando niñas, Maggie y Katie, las dos hermanas menores de la familia Fox, se inventaron juegos con muertos y aparecidos para espantar el aburrimiento en su casa de una provincia neoyorkina. A su hermana mayor, Leah, al ver que los jueguitos de las niñas causaban sensación entre los vecinos que creían que las niñas podía efectivamente comunicarse con sus parientes muertos, le pareció una oportunidad fantástica para explotarlas. Se las llevó a la ciudad de Nueva York, en donde las introdujo en sociedad como "espiritistas" talentosísimas. Para doblegarlas y controlarlas, las alcoholizó, lo que a la larga las perdió. En 1884, Leah decidió largarse con la fortuna que amasó explotando a sus hermanas, se casó con algún richachón y disfrutó de su mal habida riqueza hasta su muerte con toda la tranquilidad del mundo. Sus hermanas, alcoholizadas y abandonadas a su suerte y sin dinero por quién se había hecho siempre cargo de ellas, murieron solas y sin un centavo años después. Maggie murió cuatro años mas tarde, en 1888, luego de haber declarado publicamente que el "espiritismo" era un fraude, Katie le siguió al año siguiente.

Por casualidad me encontré con este corto animado hecho por Stine Nymand Svensson y Elianna Morningstar Hansen (2010), cuando buscaba información esotérica para otro asunto. El corto me encantó desde el punto de vista estético por su sencillez y por su fuerza, pero fué realmente la historia la que me conmovió. Yo creo que hay gente que nació para la maldad, así como habemos quienes luchamos por mantenernos del lado bondadoso de la vida y así como hay gente bendita por sus haceres en esta tierra. Definitivamente Leah Fox, pertenece al grupo de los malvados, dictadores, explotadores y malignos. Una verdadera bruja pues.

jueves, 6 de mayo de 2010

Esperando que me muestres el camino a casa




Anclado, el capullo. Anclada, yo. Te das cuenta al fin que el capullo vacío sigue unido al árbol por tan sólo un hilo...de cordura
de voluntad
de miedo.
Yo varada esperando que escampe.
No caerá mientras lo veas, al menos.
No podré moverme si no soplas las nubes en otra dirección.

Pero espero y espero
y te digo y no escuchas, que me busques y me encuentres,
te pido que me alimentes.
Mientras la primavera no llegue no tengo flores que visitar sino las que tu me pongas en la ventana y las que yo he puesto en el escritorio
como recordatorio
de la posibilidad.
Sé que no puedes leer mis palabras y te envío señales de humo.
Te pongo el semáforo en la puerta.

Si me lanzas la cuerda, te juro que la agarro y no la suelto,
porque necesito llegar a descansar de la lucha contra tanta corriente
y sólo tus brazos pueden brindarme protección durante esta negra tormenta.
Quiero ver el sol y derretirme.