lunes, 15 de febrero de 2010

A tu memoria, porque la mía no anda bien


Me escriben en Facebook que no me han olvidado. Y yo nisiquiera recordaba los nombres, o las caras, o las memorias compartidas. Siento que mi cerebro me está jugando una muy mala pasada. Y me pregunto que comó puede ser posible que la gente lo recuerde a uno y que uno viva en una laguna negra de olvidos, ausencias, inexistencias? Me siento mal por no poder compartir esos recuerdos y me gustaría ver la película de mi vida una vez más antes que también se me olvide mi presente.
Cuando me pregunto sobre la selectividad de mi memoria me inclino a responder que se debe a una especie de truco inconsciente de supervivencia. O quizá mi disco duro cerebral tiene una capacidad bastante limitada para almacenar cierta información? Yo me niego a perder esos recuerdos e insisto en recuperarlos! Pero como? Escribiéndolos se pueden leer mas tarde.
Que recuerdo de ti? Tu voz, tus manos de dedos gruesos y callosos a pesar de tu falta de inclinación por los trabajos manuales. Siempre me pareció un poco contradictorio, tus manos parecían las de un trabajador, las de uno que trabaja con las manos, y no con la cabeza, como en efecto era el caso.
Recuerdo el olor de tu Tricófero de Barry, en el que durante tanto tiempo creíste, por aquello de la caída prematura del cabello, aquel líquido rojo en aquella botellita de tapita negra te acompañó durante los años que compartimos el mismo techo. Te recuerdo fumando un cigarrillo despues del otro, en cadena, con el eterno cafecito sin leche, y sin azúcar, negrito pues. Y te recuerdo mandándome a serenarme, a caminar contigo a paso de morrocoy para desacelerar mi marcha, como que si tuviéramos todo el tiempo del mundo. Y te fuiste tan pronto siempre. De mi infancia, de mi vida, de nuestras vidas. Te sigo esperando en mis sueños despues de tres años, pero no vienes tú, sino tu recuerdo. O mis recuerdos de tí. Lo que quedó en ese cerebro inválido que no me funciona como debería. La caja de memoria está atrofiada, insisto.
Un recuerdo tuyo guardo bajo llave para que no se pierda. Un fin de semana en casa, yo tendría 7 u 8 años. Cortamos revistas, pegamos recortes, pintamos con témpera, construimos con plastilina, sobre dos tablas de la vieja biblioteca. Y yo fuí tan infinitamente feliz durante esas horas que sigo viendo a la pantera Rosa pintada de azul y la casita al tope de un cerrito con árboles de manzana que no había visto nunca. Me pregunto por qué no hicimos los árboles de mango o de naranja?
Ahora que veo manzanos en flor y llenos de frutas rojas a diario al final de cada verano, no puedo evitar extrañar los naranjos y los mangos y preguntarme por qué dibujábamos siempre manzanos en nuestros paisajes de papel o plastilina. Después les pusiste unos trozos de cadena a las tablas acabadas con nuestras obras de arte, y así colgaron de las paredes de mi habitación durante muchos años. En la primera mudanza desapareció el paisaje de plastilina, en alguna otra, cumplidos mis 17 desaparecí a la Pantera Rosa. A mis 17, ya no necesité pensar mas que algún dia regresarías, o que haríamos otro cuadro juntos, a esa edad, no entendía de excusas y embarques, solo de ausencias y desatenciones. Y de silencios. Nunca me dijiste cuan orgulloso estabas de mí, de eso me enteré después de tu partida, de boca de una extraña, a quien se lo dijiste. Tu sólo me insinuaste ese orgullo un par de veces y yo me pasé 40 años tratando de impresionarte sin respuesta.
Te imagino dándole tu vistobueno a éste intento por comunicarme en el ciberespacio. Te imagino del otro lado de un cable, de un satélite, leyéndome y viéndo mis criaturas, monitoreando a tu nieto. La imaginación funciona mejor que la memoria, y así se me olvida que no estás al otro lado en el ciberespacio de esta computadora, o de la línea del teléfono. Te extraño.
Mi baúl damnificado

2 comentarios:

  1. uff! me hiciste llorar.
    Llorar a los ausentes,a los vivos, a los muertos porque se fueron o porque se dejaron ir,
    a los que viven con nosotros porque la memoria vive,
    a los que nos abandonaron sin saber que lo hacian.

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  2. Que hermosa manera de escribir chica! Arriba esta casita, arriba tu memoria...y arriba ese ser tan especial. Te AMO...punto!

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